No existe espacio ni tiempo,
ni llanto ni lamento,
que pueda unir dos corazones
sangrentes, rotos, despedazados
si quiera por un momento,
pues el amor te eleva al cielo,
donde todo ángel que se precie se halla en convivencia,
parece ser la felicidad quien les lleva a esos lechos que son nubes,
pero que nadie os engañe,
fue el amor el responsable de tan trágico y largo viaje.
Siendo esto la carta de despido por parte de mi alma,
quería decíos a todos los que hallasteis conmigo,
que un recuerdo me llevo al cielo, el amor, la amistad y vuestro anhelo…