Tras el bosque frondoso que se hallaba ante mí, pude vislumbrar delante de mis ojos una sombra, una silueta, mas no sabría decir si era humana, o quizás una animal, a estas horas, sería lo normal…
Continúe por el sendero con la única luz que me proporcionaba la luna, y camine durante un largo trecho, hasta llegar a un claro, donde atónita me tumbé en la hierba alta, a contemplar las estrellas, tan bellas y relucientes como siempre, en esa armonía cósmica que parece azar, pero las coincidencias no existen, dos astros no chocan por casualidad, al igual que el destino ha sido quien me ha llevado en soledad al claro.
-Un ruido!! – Grite mientras me incorporaba de mi posición.- ¿quién anda ahí?
No conseguí ver a nadie, pero me mantuve en alerta los siguientes minutos, con mi cuchillo de picnic en la mano, sería una escena de gran valentía, pero me temblaba todo el cuerpo, pues no hay mayor miedo que lo desconocido…podría ser un animal en busca de alimento, un oso quizás…
Al contemplar que el ruido desaparecía entre los arboles, comencé a caminar hacia el norte, donde está mi casa.
De repente, algo rozo mi mano, algo peludo, algo que no había conseguido ver ni oír, tan sigiloso como el viento me rozó y se fue tal y como había venido, pero no me hizo daño, no quería atacarme, no quería herirme…de que se trataba y por qué a mí, por qué ahora…
No hay comentarios:
Publicar un comentario